Lo primero que oigo al salir del agua es
-Vamos cariño que estás entre los 100 primeros!!
No puedo procesar la información hasta que no estoy en el box quitándome el neopreno y es cuando me paro a pensar: entre los 100 primeros??No puede ser. Joder, vaya mierda!!
Y es cuando me doy cuenta que la bici de Nando del T3 está ahí al lado de la mía y pienso pues he nadado bien, tiene que haber dicho entre los 10 primeros, no pueden ser 100....no habrá querido decir entre los 10 primeros?? jajaja vamos imposible!! pero yo había salido con buenas sensaciones del agua, aunque había hecho una natación cómoda y por el exterior siempre, para que no me pasara lo del año pasado. Veía que había un grupo delante pero nunca hubiera pensado que fuera tan numeroso.
Más tarde he visto los tiempos de natación con respecto a gente que conozco que participó y que son grandes nadadores y estoy contento, es la primera vez que salgo del agua delante de Nando; eso sí, había tenido una caída momentos antes de la prueba, calentando con la bici y eso seguramente le mermó y le hizo no poder rendir tan bien, y el resto de la gente que conozco no llegó a sacarme un minuto.
Luego en la bici fue lo peor, sufrí mucho, incluso me quedé del primer grupo en el que iba con Nando pero supe aguantar y pegarme al grupo que me cogió. Me dolían las piernas, las tenía duras como un bloque macizo, me entraban ganas de pegarles con algo para ver si conseguía relajarlas. Mucho tiempo rodando por encima de los 50, casi hicimos una media de 37.
Con esa perspectiva, sabía que me iba a costar trabajo correr pero estaba deseando porque al menos ahí me podía marcar mi ritmo, y sufrir un poco menos :p
Seguí un ritmo constante, pero sabía que no iba bien, cuando pasaba por un avituallamiento aprovechaba parar refrescarme y bajar la temperatura muscular, lo que hacía que volviera a recobrar fuerzas pero duraba poco, intentaba concentrarme pero era incapaz de aumentar el ritmo.
Ya en la ultima vuelta, a falta de algo más de un kilómetro, después del último avituallamiento, apreté los dientes y fui capaz de concentrarme en mi totem, que obviamente no voy a desvelar, y empecé a coger ritmo y a sentirme fuerte, pude recuperar unas cuantas posiciones y quedar entre los 100 primeros; pero de lo que más satisfecho estoy es de que mi mente fue capaz de de doblegar al cansancio de mi cuerpo.
Hasta la próxima
