Eso que el día no empezó bien porque lo primero que me pasó es que cuando llegué al lugar donde han estado estos ultimos años los boxes, no había nada; preguntando a un voluntario que vi me dijo que los habian cambiado de sitio, me explicó como llegar pero bueno tampoco me enteré muy bien; mas o menos seguí las indicaciones que me había dado y cuando vi a gente montando las bicis me paré en el primer hueco que vi; muy lejos no podian estar los boxes...
Cuando llegué, me fui a recoger el dorsal (hay que enseñar el DNI) y a colocar todas las pegatinas que nos dan para entrar en boxes.
Una vez en la fila para entrar en los boxes no encontraba el DNI (hay que enseñarlo también para entrar en los boxes), no podía estar muy lejos porque lo había tenido hacía 5 minutos, estuve buscando por donde habia pasado por si se me había caido pero nada, estuve buscando en todas las bolsas que llevaba pero tampoco, ya lo daba por perdido; de hecho me hicieron el favor de dejarme entrar en los boxes sin carnet y cuando fui a colocar las botas de la bici, alli dentro estaba el carnet.
Una vez pasado el susto, terminé de colocar las cosas y ponerme el neopreno porque tampoco me quedaba mucho tiempo, después de todos los percances.
Para la natación nos fueron llamando por orden de dorsal y la gente se fue yendo hacia el lado izquierdo, el más cercano a la boya, yo me fui para el lado derecho, aunque estaba un poco más lejos quería tener una salida limpia, más o menos lo conseguí pero aun así tuve que "pegarme" con uno; al tío le parecía que no iba rápido y no paraba de chocarse contra mí, así que decidí dejarle pasar y echarme a un lado, todo eso para que a los 50 metros el tío ya no pudiera seguir el ritmo y se quedara para atrás.
En las ultimas pruebas me he dado cuenta de que hay mucha gente nueva en el Tri que salen a nadar y salen a tope para luego aguantar 150 metros y después se quedan atrás; no lo comprendo si no eres un buen nadador para que te metes en esos fregaos; no es mejor salir a más despacio y no quemarte tan rápido?...bueno allá cada uno.
El caso es que empecé a remontar posiciones y me quedé bien colocado, eso pensaba, pero al pasar la boya y hacer el giro vi que el grupo se rompía y los dos o tres que iban justo delante mía no podían seguir el ritmo; cuando me di cuenta era tarde porque intenté enganchar con los otros pero no pude...así que decidí volver a aminorar el ritmo y colocarme otra vez detrás para seguir los pies.
Así que en la transición me quedé a poco de enganchar con el grupito de delante; lo intentamos los tres que salimos juntos pero no eramos capaces de reducir la distancia; por atrás venían otros 5 o 6 recortándonos distancia, así que nos juntamos un grupo de 9 o 10 y aunque por momentos parecía que podríamos cogerlos, no fue posible pero al menos mantuvimos las distancias.
Hice una transición bastante rápida y salí como el tercero del grupo, pero al poco me adelantaron dos, me propuse darles un poco de espacio e intentar seguirles el ritmo; lo normal es que no sea capaz y poco a poco vayan poniendo distancia de por medio, pero esta vez les mantenía el ritmo.
Cuando llegamos a la mitad de la primera vuelta cogíamos al primero del grupo que iba delante nuestra en bici y mientras seguía manteniendo la distancia con los otros dos.
Como veía que me sentía bien me decidí a incrementar un poco más el ritmo y me puse por delante, eso fue una inyección de moral porque podía mantener el ritmo, iba sufriendo pero muy concentrado y podía controlarlo. Así llegué al final de la primera vuelta.
En la segunda, pasé un pequeño bache pero no quería mirar para atrás, sabía que si me adelantaban me vendría un poco abajo y en esos momentos de sufrimiento cualquier cosa te desestabiliza, hasta una piedra que te encuentras por el camino y tienes que esquivar te parece un mundo.
Empecé a ver a más gente del grupo de delante de la bici y eso me dio más fuerza para continuar, si seguía a ese ritmo los iba a coger, además me estaba saliendo la mejor carrera a pié de mi vida.
No había mirado para atrás todavía pero en el momento de llegar al ecuador de la vuelta, había un giro y vi que la distancia con los que me seguían era mínima, 5 o 10 metros.
Había llegado el momento de darlo todo, de sacar todo lo que tenía, de superconcentrarme y de hacer lo mismo que hice en Quarteira.
Incrementé el ritmo, como si fuera un sprint, empecé a pasar a gente, adelantaría como unas 6 o 7 posiciones, al último que adelanté me volvió a pasar y ya no tenía mas fuerzas, así que por un momento pensé en quedarme así pero al instante me dije que no, que tenía que terminar el trabajo y volví a pasarle, no se de donde saqué las fuerzas pero lo conseguí.
Cuando llegué a la meta, solo tenía fuerzas para una cosa, tirarme al suelo... y disfrutar de la carrera que había hecho.
| Un poquito de sandía bien merecida |
